Reproduzco, por su valor y acierto, el artículo publicado por la Coordinadora española de ONG para el desarrollo:
El planeta afronta la peor crisis migratoria y de refugio de la
historia. Casi 60 millones de personas se han visto obligadas a
abandonar sus hogares, un vergonzoso record que evidencia a incapacidad
de los gobiernos de garantizar los derechos humanos.
La respuesta europea a esta crisis está lejos de sus valores
fundacionales. Mientras miles de personas pierden su vida en trayectos
peligrosos por tierra y por mar, la EU construye vallas, militariza las
fronteras e incumple tratados internacionales en materia de derechos
humanos e incluso su propia legislación.
Las personas que inician estos viajes a ciegas huyen de conflictos
bélicos, condiciones de pobreza extrema y de violación sistemática de
derechos humanos. Nadie comienza una huída de este tipo, poniendo en
peligro su vida y la de sus familias, si no es porque no tiene otra
opción. No hay muros frenen el derecho de las personas a encontrar un
sitio seguro donde vivir.
Mientras se incumplen las obligaciones en materia de migración, asilo
y refugio, se recortan los fondos para cooperación internacional que
podrían contribuir a la mejora de la situación en los países de origen.
Se llega incluso a plantear que parte de esos escasos fondos para
cooperación sean destinados a la atención de las personas que llegan a
nuestras fronteras. La atención a estas personas exige contar con fondos
adicionales, específicos y suficientes.
Mientras se violan sistemáticamente los derechos humanos a las
puertas de Europa, el comercio de armas continúa aumentando sus
beneficios; y la lucha por el negocio de los recursos naturales del
planeta y los intereses geoestratégicos campa a sus anchas.
Consecuencias extremadamente peligrosas
Las graves consecuencias de este tipo de decisiones ya se están
dejando ver. Los discursos y propuestas políticas xenófobas ganan
terreno y con ellos los ataques a centros de acogida a migrantes y
refugiados. Aunque afortunadamente, aún son residuales, la UE y sus
Estados miembros deberían mantener la alerta para evitar que se repitan
los graves errores del pasado.
La ciudadanía, como viene demostrando desde hace tiempo, está muy por
encima de las decisiones políticas. ONG, grupos sociales, voluntarios y
voluntarias, y la ciudadanía en general se está organizando tanto en
los puntos de llegada como en múltiples ciudades para salvar vidas,
atender a las personas que llegan a nuestros países y contrarrestar los
mensajes y discursos que criminalizan a quien debe ser protegido.
Desde la Coordinadora de ONGD venimos denunciando esta situación y
sumándonos a las propuestas ciudadanas que se están desarrollando en
este sentido.
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lunes, 7 de marzo de 2016
martes, 20 de octubre de 2015
Jerusalén: una ciudad dividida por la derecha que la quería indivisible
Reproduzco el artículo que acaba de publicar Meir Margalit, activista y miembro del Centro de >Iniciativas de Paz de Jerusalén:
Jerusalén: una ciudad dividida por la
derecha que la quería indivisible
Meir
Margalit
Como
un deja vu angustiante, como una tormenta
que no deja de azotarnos, vuelve a estallar esta nueva ola de violencia. Y nos
deja perplejos y avergonzados por la impotencia kafkiana de quien sabe lo que
habría que hacer para acabar, de una vez por todas, con esta violencia
endémica, pero nadie lo escucha. Esto era de esperar, en particular en
épocas de festividades judías, cuando religiosos derechistas se empecinan en
subir a la Explanada de las Mezquitas, exasperando los nervios palestinos, que
ya están tensos al máximo sin necesidad de estas provocaciones. Era de esperar,
pero, por obra del diablo, estas irrupciones de violencia siempre nos toman por
sorpresa, nunca se está lo suficientemente preparado para enfrentarlas.
Sin
embargo, a pesar de esa sensación de haber ya presenciado la misma película,
podemos notar algunos rasgos propios de esta revuelta. Por primera vez en
muchos años, se produce un acontecimiento perturbador en el que los jóvenes
palestinos de Jerusalén se vuelcan a las calles en forma masiva, espontánea,
sin apoyo de ningún movimiento organizado, apedreando todo símbolo israelí que
se cruza en su camino, atropellando civiles israelíes y atacando con cuchillos
de cocina, hasta llegar a su máxima expresión la semana pasada cuando un niño
palestino de 13 años atacó a cuchillazos a otro niño israelí de la misma edad,
lo que convirtió automáticamente a cada niño palestino en "terrorista
activo" a ojos israelíes.
Este
modelo de rebelión ha dejado a la policía israelí perpleja, ya que este estilo
de ataques son imprevisibles e imposibles de prevenir. Mucho mas fácil
para los servicios de seguridad israelí es combatir células terroristas
organizadas que enfrentarse a civiles armados con cuchillos caseros que,
en un momento de ira, deciden acuchillar al primer israelí que se cruza en su
camino. Esta nueva estrategia popular palestina ha producido un cambio
sumamente significativo en el desarrollo del conflicto. Hasta tal punto, que
por primera vez en muchos años podemos declarar que la calle palestina en Jerusalén
oriental ha logrado un triunfo contundente, aunque no sea más que como un
"gol en contra" del gobierno israelí.
La
imposición de un estado de sitio en Jerusalén oriental -o lo que Giorgio Agamben denomina "un estado de excepción"-, que incluye la utilización por primera vez desde
1967 de fuerzas militares como refuerzo a la policía local y de bloques de
cemento que separan los barrios palestinos de los israelíes, es sin duda alguna
uno de los triunfos mas contundentes de los jóvenes rebeldes de Jerusalén
oriental. Ello requiere una lectura atenta de los significados simbólicos que
representa, ya que a primera vista pasan desapercibidos.
Lo
primero que resalta es, por encima de todo, el estado de pánico en que esta
sumergida la sociedad israelí, la incapacidad para controlar la situación, y el
grado de cinismo con que el gobierno manipula la opinión publica israelí,
apoyándose en que nadie conoce la geografía del lugar: da igual cuantas vallas
instale la policía en Jerusalén oriental, siempre habrá un hueco por el que
unos terroristas dispuestos a todo podrán infiltrarse a la parte occidental de
la ciudad. Pero lo mas significativo es que al declarar el “estado de sitio”,
el gobierno israelí ha dividido de facto la ciudad de Jerusalén.
La
izquierda israelí aduce desde hace 46 años, sin mayor éxito, que el modelo de
ciudad unificada no tiene futuro y es necesario dividirla: ahora lo ha llevado
a la práctica la derecha israelí sin mayor remordimiento de conciencia. El
despliegue de soldados y bloques de cemento en las rutas que conectan a los
barrios palestinos con la parte israeli es sumamente simbólico porque nos remiten
a los Territorios Ocupados de Cisjordania. Los transforma en un claro
significante de la anulación de distinciones entre Jerusalén y los Territorios
Ocupados, o lo que podría denominarse la "Cisjordanización de
Jerusalén". Nunca Jerusalén oriental ha estado tan cerca de los
territorios ocupados y tan lejos de Jerusalén occidental.
Y
este "gol en contra" llega a tiempo. Durante los últimos años, y a
medida que la situación económica ha ido mejorando, la población adulta de
Jerusalén oriental comenzó a acomodarse o a resignarse a la ocupación. A partir
de ahora esta percepción colapsa y la gente vuelve a recordar que están bajo
una ocupación militar que, por mas beneficios económicos que pueda conllevar,
es y será insoportable. Durante los últimos años, gracias a una política
de gestos implementada por el actual alcalde israelí de la ciudad, la ocupación
perdió su fachada opresora y su imagen se volvió mas light, hasta tal punto que los últimos
sondeos demuestran que mas de la mitad estarían dispuestos a adquirir la
ciudadanía israelí. Este proceso de doblegamiento a la
ocupación ha colapsado estruendosamente, ha sido literalmente quebrado por los
jóvenes. La dosis de relativa prosperidad que el alcalde Barkat
suministro a sus padres, no les atañe: están en esa edad en la que la dignidad
y el orgullo son factores decisivos en la consolidación de su identidad, mucho
más importantes que la prosperidad económica que persiguen sus padres.
La
idea de tranquilizar al publico israelí gracias a las barreras no es nueva en
nuestra región. Durante la segunda Intifada, fue Ariel Sharon el primero
en promover en 2002 la construcción de la muralla de separación a fin de calmar
a la población israelí. Siguiendo esta lógica escapista, Netanyahu introduce
vallas de cemento armado con el mismo objetivo. Construir otra muralla seria
demasiado exagerado pero, salvando las diferencias, en ambos casos el resultado
es el mismo: Sharon y Netanyahu dividen la ciudad de facto.
Diez
años después de construida la muralla de separación, que dejó fuera a extensas
partes de la ciudad y a más de 50.000 residentes palestinos, el gobierno actual
separa Jerusalén oriental en una serie de enclaves cerrados que, mas que
afectar la vida cotidiana, producen un cambio total en la mentalidad palestina
respecto a la ocupación. Netanyahu les ha vuelto a recordar que viven
bajo ocupación militar, y ha reavivado de esa manera el ansia palestina de
liberación.
La
tensión generada por estos disturbios ha corroborado que el modelo de la
"Jerusalén unificada" es insostenible, que por debajo de la tierra
ruge un volcán. La tenacidad con la que la población joven desafía al sistema
israelí es la prueba contundente de que este régimen de ocupación esta
destinado a enfrentar periódicamente alzamientos violentos que, a largo plazo,
acabaran desmoronándolo. Toda represión es temporal por definición y la actual
represión policial esta sembrando las semillas de la próxima rebelión. Los
jóvenes palestinos arrestados, cuyo numero ronda los 2.500, llevarán en sus
venas por siempre el ansia de revancha. Y el folklore local ya esta
fertilizando la próxima generación de jóvenes que aspira imitarlos, porque en
el imaginario local esos son los pequeños guerrilleros que, poniendo en jaque a
la policía, salvaron la dignidad nacional.
Todavía
es prematuro saber si estamos ante la tercera Intifada. Sea cual fuere el
futuro, el valor intrínsico del levantamiento juvenil consiste en
haber puesto de relieve la patología del sistema municipal de Jerusalén y, más
allá de sus logros a corto plazo, los acontecimientos han dejado claro que una
estructura de esta índole podría perdurar, pero no tiene derecho a
existir.
Un
proverbio hebreo dice que la labor de los santos es realizada por gente
común. No se si será cierto. Pero lo que esta claro es que el objetivo de
la izquierda lo está llevando a cabo, a su brutal manera, la
derecha.
www.sinpermiso.info, 17 de octubre 2015
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sábado, 29 de agosto de 2015
El verano de nuestra vergüenza mediterránea
Cada verano las mafias que transportan las personas ávidas de una vida mejor hacia Europa, desde África y Oriente Medio, hacen su agosto ante las denuncias de los medios de comunicación y los lamentos de nuestros gobernantes, que se limitan a poner más vallas, vigilancia i lanchas patrulleras para "disuadir" a los desesperados, construyendo ciudades-prisión como per "dissuadir" els desesperats, manteniendo ciudades-prisión como Ceuta y Melilla, dedicando dinero a tareas de policía de fronteras o expandiendo ideas peregrinas como la de destruir las pateras bombardeando costas africanas como si éstas formaran parte de nuestro patio trasero.
Este año, sin embargo, el drama de los conflictos armados mal o nada resueltos en Iraq, Siria, Afganistan, Egipto o Libia ha derramado la olla y Europa ha continuado en su lógica de hablar de "alud migratorio" (fíjense en la connotación negativa del término), cuando se está produciendo -ante la parálisis ciudadana- una de las mayores crisis humanitarias de refugiados desde la segunda Guerra Mundial. La primera respuesta de los gobiernos europeos, intentando repartirse cicateramente a 40.000 persones demandantes de asilo entre los estados de la UE como si fueran estraperlo -¡Qué papelón el del gobierno español... haciéndose el más solidario y negándose a acoger su "cuota", todo al mismo tiempo!- ha sido el principio de nuestra vergüenza colectiva.
Ahora, a finales d'agost, ya no hablamos de 40.000 sino de un millón de personas que huyen de la guerra, la injusticia y la inhumanidad o que buscan un medio de vida digno (los inmigrantes económicos también tiene derechos, recordémoslo). El drama se presenta en toda su crudeza y la Unión Europea sigue haciendo prevaler el criterio de cada estado y no una política común de acogidam asilo y migraciones.
Quiero compartir algunas reflexiones, que presento en forma de enunciados para no cansar al personal. Sé que cada una de ellas merecería mucha tinta y muchos matices, pero eso lo dejo para más adelante.
1. El problema esencial del sistema capitalista especulativo no es la pobreza extrema que deja a muchas personas y colectivos fuera del terreno de juego, sino la desigualdad creciente de rentas, oportunidades y medios de vida que provoca el propio sistema. Hay un 20% de la nuestra ciudadanía que se aprovecha de las bondades del sistema, actúa de freno ante cualquier cambio e impide las regulaciones legales y jurídicas que podrían limitar el lucro desmesurado.
2. Ésta no es una crisis humanitaria fruto de cuatro dictadores tocados del ala y corruptos (que también), sino sobre todo de unos intereses espúreos de empresas transnacionales, lobbyes especuladores y gobiernos de países dominantes, para mantener el statu quo y que las sociedades enriquecidas mantengamos la camama. La invasión occidental de Iraq tiene mucho que ver con la creación de Estado Islámico, la inacción de Occidente ante la guerra civil siria tiene mucho que ver con los intereses de Israel en la zona, y muchas guerras africanas tienen todo que ver con el acceso de Occidente y China a materias primas estratégicas y necesarias para nuestro "desarrollismo sin fin".
3. Mientras los temas de seguridad interior y exterior sean incontestables y pasen siempre por delante de los derechos humanos, en todos los dramas y situaciones, no resolveremos las crisis derivadas de conflictos armados de una forma eficaz y duradera. Todas las fronteras democráticas han de ser porosas, bien controladas pero porosas por naturaleza, o dejarán de ser democráticas y aceptaremos que un "gran hermano" decida por todos nosotros quien entra y quien sale de casa.
4. En el caso de Europa, nos llenamos la boca hablando de proyecto común cuando lo único que mantenemos en común es el poder de los Estados-nación, que no se corresponde ni a la realidad multicultural y mestiza de nuestras regiones -que demanda más poder local-, ni a la realidad de las naciones que no son Estado, ni a la burocracia de unas instituciones europeas con muy poco poder real. ¡El antiguo Régimen sigue vigente!.
5. La UE necesita corredores humanitarios seguros, controlados pero también acogedores, que distribuyan la población migrante e identifique con rapidez las personas que no pueden tener el estatuto de refugiado. Necesita, también, un cupo anual de migración económica que pueda absorber nuestra sociedad. Y, finalmente, necesita combatir con rigor y firmeza la demagogia instalada de "primero los de casa" que nos deshumaniza.
5. Cataluña puede y debería acoger al menos un 1 por mil anual de su población (es decir 7.500 personas) demandantes de asilo, y este año debería hacerlo con celeridad, durante el próximo mes de septiembre, aunque el gobierno español no esté por la labor.
6. A pesar de las dificultades y defectos del sistema, hay lugar para la esperanza si la ciudadanía nos indignamos y actuamos ante lo que consideramos injusto. Recordemos, si no, aquellos versos de Machado: "Creí mi hogar apagado, removí las cenizas y me quemé la mano".
Este año, sin embargo, el drama de los conflictos armados mal o nada resueltos en Iraq, Siria, Afganistan, Egipto o Libia ha derramado la olla y Europa ha continuado en su lógica de hablar de "alud migratorio" (fíjense en la connotación negativa del término), cuando se está produciendo -ante la parálisis ciudadana- una de las mayores crisis humanitarias de refugiados desde la segunda Guerra Mundial. La primera respuesta de los gobiernos europeos, intentando repartirse cicateramente a 40.000 persones demandantes de asilo entre los estados de la UE como si fueran estraperlo -¡Qué papelón el del gobierno español... haciéndose el más solidario y negándose a acoger su "cuota", todo al mismo tiempo!- ha sido el principio de nuestra vergüenza colectiva.
Ahora, a finales d'agost, ya no hablamos de 40.000 sino de un millón de personas que huyen de la guerra, la injusticia y la inhumanidad o que buscan un medio de vida digno (los inmigrantes económicos también tiene derechos, recordémoslo). El drama se presenta en toda su crudeza y la Unión Europea sigue haciendo prevaler el criterio de cada estado y no una política común de acogidam asilo y migraciones.
Quiero compartir algunas reflexiones, que presento en forma de enunciados para no cansar al personal. Sé que cada una de ellas merecería mucha tinta y muchos matices, pero eso lo dejo para más adelante.
1. El problema esencial del sistema capitalista especulativo no es la pobreza extrema que deja a muchas personas y colectivos fuera del terreno de juego, sino la desigualdad creciente de rentas, oportunidades y medios de vida que provoca el propio sistema. Hay un 20% de la nuestra ciudadanía que se aprovecha de las bondades del sistema, actúa de freno ante cualquier cambio e impide las regulaciones legales y jurídicas que podrían limitar el lucro desmesurado.
2. Ésta no es una crisis humanitaria fruto de cuatro dictadores tocados del ala y corruptos (que también), sino sobre todo de unos intereses espúreos de empresas transnacionales, lobbyes especuladores y gobiernos de países dominantes, para mantener el statu quo y que las sociedades enriquecidas mantengamos la camama. La invasión occidental de Iraq tiene mucho que ver con la creación de Estado Islámico, la inacción de Occidente ante la guerra civil siria tiene mucho que ver con los intereses de Israel en la zona, y muchas guerras africanas tienen todo que ver con el acceso de Occidente y China a materias primas estratégicas y necesarias para nuestro "desarrollismo sin fin".
3. Mientras los temas de seguridad interior y exterior sean incontestables y pasen siempre por delante de los derechos humanos, en todos los dramas y situaciones, no resolveremos las crisis derivadas de conflictos armados de una forma eficaz y duradera. Todas las fronteras democráticas han de ser porosas, bien controladas pero porosas por naturaleza, o dejarán de ser democráticas y aceptaremos que un "gran hermano" decida por todos nosotros quien entra y quien sale de casa.
4. En el caso de Europa, nos llenamos la boca hablando de proyecto común cuando lo único que mantenemos en común es el poder de los Estados-nación, que no se corresponde ni a la realidad multicultural y mestiza de nuestras regiones -que demanda más poder local-, ni a la realidad de las naciones que no son Estado, ni a la burocracia de unas instituciones europeas con muy poco poder real. ¡El antiguo Régimen sigue vigente!.
5. La UE necesita corredores humanitarios seguros, controlados pero también acogedores, que distribuyan la población migrante e identifique con rapidez las personas que no pueden tener el estatuto de refugiado. Necesita, también, un cupo anual de migración económica que pueda absorber nuestra sociedad. Y, finalmente, necesita combatir con rigor y firmeza la demagogia instalada de "primero los de casa" que nos deshumaniza.
5. Cataluña puede y debería acoger al menos un 1 por mil anual de su población (es decir 7.500 personas) demandantes de asilo, y este año debería hacerlo con celeridad, durante el próximo mes de septiembre, aunque el gobierno español no esté por la labor.
6. A pesar de las dificultades y defectos del sistema, hay lugar para la esperanza si la ciudadanía nos indignamos y actuamos ante lo que consideramos injusto. Recordemos, si no, aquellos versos de Machado: "Creí mi hogar apagado, removí las cenizas y me quemé la mano".
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miércoles, 12 de agosto de 2015
Desenmascarar a los negociantes de la guerra
El actor George Clooney y el activista por los derechos humanos John Prendergast lideran un proyecto que pretende investigar y divulgar los flujos financieros que entran y salen de las zonas en guerra. El proyecto se llama "The Sentry" (El centinela) y quiere nutrirse de información pública, denuncias confidenciales que reciban, dinero que sale al exterior de países en conflicto, investigaciones sobre comercio ilícito de armamento, etc.
El resultado esperado es poder publicar nombres concretos de personas y empresas que se lucran con el "negocio de la guerra", con el fin de presionar a los gobiernos para que les hagan pagar un precio por los males que causan.
Sabemos que muchos de esos males son irreversibles (decenal de miles de personas muertas, heridas, desplazadas o refugiadas cada mes), pero piensan que éste puede ser un primer paso para poner rostro al lucro sobre el sufrimiento humano ... en una época donde es posible la filtración de información confidencial a las redes sociales que inició Wikileaks.
La ciudadanía de todo el mundo les estará agradecida si la iniciativa prospera, ya que obligarà a gobuiernos e instituciones internacionales a actuar ante unos poderes fácticos que hoy por hoy parecen intocables, además de ser con frecuencia anónimos.
((Información básica extraída de un artículo de Teresa Turiera en el diario ARA)
El resultado esperado es poder publicar nombres concretos de personas y empresas que se lucran con el "negocio de la guerra", con el fin de presionar a los gobiernos para que les hagan pagar un precio por los males que causan.
Sabemos que muchos de esos males son irreversibles (decenal de miles de personas muertas, heridas, desplazadas o refugiadas cada mes), pero piensan que éste puede ser un primer paso para poner rostro al lucro sobre el sufrimiento humano ... en una época donde es posible la filtración de información confidencial a las redes sociales que inició Wikileaks.
La ciudadanía de todo el mundo les estará agradecida si la iniciativa prospera, ya que obligarà a gobuiernos e instituciones internacionales a actuar ante unos poderes fácticos que hoy por hoy parecen intocables, además de ser con frecuencia anónimos.
((Información básica extraída de un artículo de Teresa Turiera en el diario ARA)
jueves, 27 de noviembre de 2014
¡Eso es solidaridad, sí señora!
La primera semana de diciembre entrarán en el Parlament de Catalunya
los presupuestos de la Generalitat para el año 2015, que presentan un dato vergonzante y curioso: destinan poco más de 1 € por habitante a las
políticas de fomento de paz, promoción de los derechos humanos y cooperación
internacional al desarrollo que gestionará la Agencia catalana de
cooperación (ACCD). Sí, has leído bien, un euro por habitante en todo el año.
Para podernos dar cuenta de la ridiculez de esta cifra sólo hay que compararla con alguna otra: Previsiblemente las cifras para el Ministerio de Defensa español 2015 supondrán para cada catalán unos 196 €, la indemnización por el fallido "proyecto Castor" supondrá la aportación de 29 € por ciudadano y el rescate a los bancos españoles ha supuesto ya la contribución inicial -directa y obligada- de 2.219 € per cápita.
Todavía más. Mientras el gobierno catalán habla de destinar 8,5 M€ en 2015 a la cooperación al desarrollo a través de la Agencia responsable, el presupuesto 2013 de Médicos Sin Fronteras fue de 116 M€, el de Oxfam Intermón de 82,9 M€ y el de Educo de 32,5 M€, por citar solamente organizaciones de cooperación con sede central en Cataluña y con una mayoría de fondos provenientes de donaciones privadas. ¿Eso es hacer política pública de país?
Hace pocas semanas pude visitar un proyectpo de fomento de trabajo estable de mujeres y jóvenes, en el cultivo y comercialización de cacao orgánico en el norte del Perú, en una zona de fuerte migración hacia España cuya población está retornando a su país lo quiera o no. El proyecto ocupa ya a 1.800 famílias rurales de un territorio tan extenso como la comarca del Ripollés, y tiene una alta capacidad de multiplicarse si podemos seguir dando apoyo a las organizaciones locales durante algunos años más. ¿Podremos?
Como este proyecto, he visitado los de otras comunidades en Ecuador y Bolivia, donde ciertamente no necesitan nuestras ideas y discursos, sino nuestro apoyo y nuestra complicidad para tejer una gran red de ciudadanía que se preocupe por los problemas globales, cuando son nuestros o cuando están lejos de casa. La lucha contra las desigualdades, ahora más que en cualquier otra época, no conoce fronteras y ocupa a muchísimas personas de aquí y de allá.
Por ellas, pero sobretodo por nuestra dignidad col·lectiva, reclamamos que la discusión en el Parlament de los presupuestos 2015 incluya una enmienda imprescindible: duplicar la cantidad destinada a cooperación al desarrollo para reducir nuestra vergüenza a la mitad.
Para podernos dar cuenta de la ridiculez de esta cifra sólo hay que compararla con alguna otra: Previsiblemente las cifras para el Ministerio de Defensa español 2015 supondrán para cada catalán unos 196 €, la indemnización por el fallido "proyecto Castor" supondrá la aportación de 29 € por ciudadano y el rescate a los bancos españoles ha supuesto ya la contribución inicial -directa y obligada- de 2.219 € per cápita.
Todavía más. Mientras el gobierno catalán habla de destinar 8,5 M€ en 2015 a la cooperación al desarrollo a través de la Agencia responsable, el presupuesto 2013 de Médicos Sin Fronteras fue de 116 M€, el de Oxfam Intermón de 82,9 M€ y el de Educo de 32,5 M€, por citar solamente organizaciones de cooperación con sede central en Cataluña y con una mayoría de fondos provenientes de donaciones privadas. ¿Eso es hacer política pública de país?
Hace pocas semanas pude visitar un proyectpo de fomento de trabajo estable de mujeres y jóvenes, en el cultivo y comercialización de cacao orgánico en el norte del Perú, en una zona de fuerte migración hacia España cuya población está retornando a su país lo quiera o no. El proyecto ocupa ya a 1.800 famílias rurales de un territorio tan extenso como la comarca del Ripollés, y tiene una alta capacidad de multiplicarse si podemos seguir dando apoyo a las organizaciones locales durante algunos años más. ¿Podremos?
Como este proyecto, he visitado los de otras comunidades en Ecuador y Bolivia, donde ciertamente no necesitan nuestras ideas y discursos, sino nuestro apoyo y nuestra complicidad para tejer una gran red de ciudadanía que se preocupe por los problemas globales, cuando son nuestros o cuando están lejos de casa. La lucha contra las desigualdades, ahora más que en cualquier otra época, no conoce fronteras y ocupa a muchísimas personas de aquí y de allá.
Por ellas, pero sobretodo por nuestra dignidad col·lectiva, reclamamos que la discusión en el Parlament de los presupuestos 2015 incluya una enmienda imprescindible: duplicar la cantidad destinada a cooperación al desarrollo para reducir nuestra vergüenza a la mitad.
domingo, 27 de abril de 2014
Violencia es eludir impuestos
En el mundo hay 48 paraísos fiscales. Todos tenemos al menos uno cerca de casa. Lugares donde -en pocas palabras- prácticamente no se pagan impuestos si se domicilia una sociedad mercantil o se abre una cuenta bancaria. Lugares "legales" donde las cuentas corrientes pueden ser oficialmente anónimas y las transacciones que se hagan también.
Éste es sólo un ejemplo del absoluto desorden del sistema fiscal, que constituye una de las causas más sangrantes de la desigualdad creciente en el mundo y también, hay que decirlo claro, de la violencia estructural de un mundo que 'se come' cada vez a más personas y acumula cada vez más riqueza en pocas manos.
La cultura de la violencia es dominante en la humanidad desde hace más de cinco mil años, pero no tiene por qué serlo para siempre. Se robustece cada vez que se da vía libre al mercado sin límites, pero se debilita cada vez que damos una respuesta solidaria a un problema social: cuando surge un movimiento ciudadano, una alternativa diferente de comercio, una acción emprendedora del bien común, una actividad de economía ciudadana o un ejemplo de dignificación humana.
Violencia es que los administradores de la cosa pública se muestren fuertes con los débiles y débiles con los fuertes. En el año 2012 las rentas del capital en España pagaron impuestos por valor de entre un 18% y un 24%, mientras las rentas del trabajo pagaban entre un 24% y un 52% y mientras el impuesto de sociedades tenía un tipo efectivo del 4,5%!
Es decir, las personas trabajadoras por cuenta ajena aportamos aproximadamente un 40% de nuestro salario en impuestos mientras las grandes empresas aportaban un ... 4,5% de la riqueza generada. El fraude fiscal supuso aproximadamente un 25% del PIB anual y gran parte de este fraude (sin menospreciar la lacra de la economía sumergida) se concentró en la elusión de impuestos por parte de grandes capitales, fortunas privadas y sobre todo actividad de las grandes empresas.
En este contexto, luchar contra la violencia estructural pasa indefectiblemente por conseguir una fiscalidad más justa, progresiva y solidaria, como una cuestión capital para el progreso de nuestras sociedades.
Éste es sólo un ejemplo del absoluto desorden del sistema fiscal, que constituye una de las causas más sangrantes de la desigualdad creciente en el mundo y también, hay que decirlo claro, de la violencia estructural de un mundo que 'se come' cada vez a más personas y acumula cada vez más riqueza en pocas manos.
La cultura de la violencia es dominante en la humanidad desde hace más de cinco mil años, pero no tiene por qué serlo para siempre. Se robustece cada vez que se da vía libre al mercado sin límites, pero se debilita cada vez que damos una respuesta solidaria a un problema social: cuando surge un movimiento ciudadano, una alternativa diferente de comercio, una acción emprendedora del bien común, una actividad de economía ciudadana o un ejemplo de dignificación humana.
Violencia es que los administradores de la cosa pública se muestren fuertes con los débiles y débiles con los fuertes. En el año 2012 las rentas del capital en España pagaron impuestos por valor de entre un 18% y un 24%, mientras las rentas del trabajo pagaban entre un 24% y un 52% y mientras el impuesto de sociedades tenía un tipo efectivo del 4,5%!
Es decir, las personas trabajadoras por cuenta ajena aportamos aproximadamente un 40% de nuestro salario en impuestos mientras las grandes empresas aportaban un ... 4,5% de la riqueza generada. El fraude fiscal supuso aproximadamente un 25% del PIB anual y gran parte de este fraude (sin menospreciar la lacra de la economía sumergida) se concentró en la elusión de impuestos por parte de grandes capitales, fortunas privadas y sobre todo actividad de las grandes empresas.
En este contexto, luchar contra la violencia estructural pasa indefectiblemente por conseguir una fiscalidad más justa, progresiva y solidaria, como una cuestión capital para el progreso de nuestras sociedades.
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lunes, 5 de agosto de 2013
Paz, solidaridad, cooperación ... "las últimas de la fila"
Esta semana he asistido por primera vez a una reunión del Consejo catalán
de Cooperación. En la mesa casi treinta personas; representantes
gubernamentales (mayormente en silencio, excepto los de la Agència Catalana de
Cooperació al Desenvolupament ACCD); con cuestiones muy importantes en la
agenda como la revisión de la actuación durante el año 2012, el
"nuevo" organigrama de la ACCD, información sobre posible presupuesto
2013 y otros.
A la salida, un sentimiento de vergüenza al comprobar que “no estamos en
buenas manos” y de rabia porque a pesar del desmantelamiento de las políticas de solidaridad… ¡aquí no hay un alma que se mueva!. No
hay conciencia en la calle de que una sociedad sin una política pública de
solidaridad interna y externa no es una sociedad sana.
A modo de ejemplos, una selección para ponerse a llorar:
A modo de ejemplos, una selección para ponerse a llorar:
- el director de la ACCD confiesa que no puede haber una orientación política clara porque una gran parte de los fondos disponibles dependen de los recortes –a veces arbitrarios- que se obligan a hacer desde Madrid (cierto). Sin embargo ha implementado un nuevo organigrama esta semana, despidiendo a dos personas y promoviendo a otras dos. ¿Para qué? Nadie sabe con certeza a qué se ha debido, sólo sabemos que se ha hecho por el artículo veintinueve (que como sabemos va después de veintiocho).
- En el año 2012 no se resolvió la convocatoria pública de subvenciones a organizaciones no gubernamentales para la paz, derechos humanos y desarrollo. Desde el año pasado, más del 60% del presupuesto dedicado a la cooperación se ejecuta con criterio discrecional, no está sujeto a un escrutinio, simplemente a una "coordinación" del Departamento de Presidencia (ACCD) que se parece más a una recolección de datos de lo que hacen las distintas Áreas que una orientación con prioridades fijadas de antemano.
- Como sabemos, no hay ningún presupuesto aprobado para 2013. El Plan de Cooperación 2010-2014 es pura fantasía (comprensible hasta cierto punto), pero lo que no es de recibo es que no haya ninguna prioridad que sea sí o sí.
- El Gobierno de España se sigue "pasando por el forro” las tres sentencias del Tribunal Constitucional que obligan a transferir la gestión completa y el dinero del 0,7% del IRPF a las comunidades autónomas (en este caso con la connivencia de la Plataforma de Acción Social, manda huevos!). Sólo cumpliendo con la ley ya no haría falta tener un Estado tan “magnánimo”, que paga directamente a proveedores de programas de infancia, discapacidad o tercera edad... y habría posibilidades de seguir un plan de cooperación anual!
En la próxima reunión, prevista para septiembre, iré directamente con un
pañuelo.
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Cooperación internacional,
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lunes, 11 de marzo de 2013
Armas ligeras, armas mortales
El próximo lunes, 18 de marzo de 2013, comienza en Nueva York otra ronda (¿la última oportunidad?) de la Conferencia Diplomática convocada para aprobar un Tratado que regule el comercio de armas. Representantes de todos los gobiernos se reunirán en la sede de Naciones Unidas, tras el fiasco de la Conferencia de julio de 2012 que acabó sin acuerdo.
Hace ya bastantes años que la campaña internacional "Armas bajo Control" alerta del peligro real de las armas ligeras, que provocan más de 500.000 muertes cada año en todo el mundo. La Campaña reclama que esta vez las negociaciones no descarrilen y que se acuerde un Tratado que ponga definitivamente el comercio de armas y municiones bajo control.
Resulta un absoluto e irresponsable contrasentido que los bienes de consumo -como la fruta, los electrodomésticos o la informática- tengan regulados su fabricación, comercio y trazabilidad, mientras la industria de la muerte sigue incontrolada.
Cada día millones de personas sufren las consecuencias directas e indirectas del comercio de armas: miles encuentyran la muerte, son heridas, violadas o forzadas a marchar de sus casas mientras muchas otras han de vivir bajo la amenaza constante de las armas. Armas peligrosas caen en manos equivocadas y como resuyltado personas nocentes ven como sus vidas quedan destrozadas.
Jordi Armadans, director de FundiPau, estará en Nueva York para participar en la Conferencia y presionar para conseguir un Tratado "robusto, que eleve los estándares internacionales", según sus propias palabras.
Hace ya bastantes años que la campaña internacional "Armas bajo Control" alerta del peligro real de las armas ligeras, que provocan más de 500.000 muertes cada año en todo el mundo. La Campaña reclama que esta vez las negociaciones no descarrilen y que se acuerde un Tratado que ponga definitivamente el comercio de armas y municiones bajo control.
Resulta un absoluto e irresponsable contrasentido que los bienes de consumo -como la fruta, los electrodomésticos o la informática- tengan regulados su fabricación, comercio y trazabilidad, mientras la industria de la muerte sigue incontrolada.
Cada día millones de personas sufren las consecuencias directas e indirectas del comercio de armas: miles encuentyran la muerte, son heridas, violadas o forzadas a marchar de sus casas mientras muchas otras han de vivir bajo la amenaza constante de las armas. Armas peligrosas caen en manos equivocadas y como resuyltado personas nocentes ven como sus vidas quedan destrozadas.
Jordi Armadans, director de FundiPau, estará en Nueva York para participar en la Conferencia y presionar para conseguir un Tratado "robusto, que eleve los estándares internacionales", según sus propias palabras.
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domingo, 16 de diciembre de 2012
Los programas de sensibilización, a examen
Una persona conocida se cuestionaba de qué han servido más de 30 años de programas de sensibilización solidaria en las escuelas, universidades, centros de ocio, centros juveniles si ahora -cuando vienen magras- no hay una fuierte contestación al desmantelamiento de las políticas sociales en general y de la política de cooperación internacional al desarrollo en particular. ¿De qué ha servido la "educación parea el desarrollo"?
Pienso que una cuestión tan simplemente expresada pide una respuesta compleja. De una parte, hay que reconocer que hoy hay más gente -y especialmente más jóvenes- que vive una ciudadanía global, comprometida y solidaria en sus distintas expresiones de vida. Hay más gente que pienbsa que otro mundo es posible y eso no es una simple e ingenua quimera. Los movimientos sociales se nutren de este pensamiento y se han enriquecido mucho en las últimas décadas. Pero, de otra parte, las ONG y entidades sociales no hemos conseguido, en el momento más necesario, la suficiente complicidad social como para evitar la agonía del 0,7% y el desmantelamiento progresivo del estado del bienestar, lo cual amerita una seria reflexión sobre el alcance de nuestros programas y proyectos de sensibilización.
La pregunta del millón es: ¿Cómo podemos conseguir que un 10, un 15% de la población nos acompañe para "plantarnos" y decir basta al miedo, a la desmovilización, a la preocupación excesiva para que el sistema siga funcionando? ¿Cómo hacer que afloren nuevas ideas, experiencias solidarias de éxito, pequeñas islas de cooperación que puedan replicarse aquí y allá?.
Por nuestra parte, las entidades sociales podemos empezar intentando trabajar de forma más transversal, en nuevas redes que incluyan las grandes causas por las que luchamos: la paz, la sostenibilidad ambiental, la cooperación internacional, la asistencia social y los derechos humanos. Probablemente los nuevos tiempos demanden un movimiento conjunto por la justicia global más fuerte e inclusivo.
Pienso que una cuestión tan simplemente expresada pide una respuesta compleja. De una parte, hay que reconocer que hoy hay más gente -y especialmente más jóvenes- que vive una ciudadanía global, comprometida y solidaria en sus distintas expresiones de vida. Hay más gente que pienbsa que otro mundo es posible y eso no es una simple e ingenua quimera. Los movimientos sociales se nutren de este pensamiento y se han enriquecido mucho en las últimas décadas. Pero, de otra parte, las ONG y entidades sociales no hemos conseguido, en el momento más necesario, la suficiente complicidad social como para evitar la agonía del 0,7% y el desmantelamiento progresivo del estado del bienestar, lo cual amerita una seria reflexión sobre el alcance de nuestros programas y proyectos de sensibilización.
La pregunta del millón es: ¿Cómo podemos conseguir que un 10, un 15% de la población nos acompañe para "plantarnos" y decir basta al miedo, a la desmovilización, a la preocupación excesiva para que el sistema siga funcionando? ¿Cómo hacer que afloren nuevas ideas, experiencias solidarias de éxito, pequeñas islas de cooperación que puedan replicarse aquí y allá?.
Por nuestra parte, las entidades sociales podemos empezar intentando trabajar de forma más transversal, en nuevas redes que incluyan las grandes causas por las que luchamos: la paz, la sostenibilidad ambiental, la cooperación internacional, la asistencia social y los derechos humanos. Probablemente los nuevos tiempos demanden un movimiento conjunto por la justicia global más fuerte e inclusivo.
domingo, 18 de noviembre de 2012
¿Un ejército catalán?
Desde hace unos meses en Cataluña se vive un proceso esperanzado de construcción nacional que algunos definen como de creación de estructuras de estado, otros de desarrollar un estado auténticamente federal y otros claramente de independencia política en el marco europeo.
En este nuevo escenario, sea cual fuere, el movimiento por la paz reafirma sus argumentos de siempre, que intentaré exponer brevemente: no queremos ejércitos porque no creemos en la seguredad basada en la defensa militar; y trabajamos para que el paradigma futuro de defensa sea la búsqueda de la seguridad humana, entendida como la defensa radical, democrática y noviolenta de los derechos personales y colectiovos de toda la ciudadanía. Una política de seguridad, pues, ha de poder garantizar el derecho universal a una vida digna, a disfrutar de servicios básicos y a la propiedad colectiva de los bienes públicos esenciales: el aire, el agua, la energía, un medio ambiente saludable, la eduicación, la sanidad y seguridad.
Esta es nuestra política de defensa, a la que Cataluña ha contribuído mucho y debe seguir haciéndolo, desde muchos foros y desde u tejido asociativo muy rico. Tenemos un Institut Català Internacional per la Pau (ICIP) y un movimiento pacifista muy activo, que elaboran propuestas que desmontan la idea de que la seguridad es igual a la defensa militar. Hay que aprovechar toda esta riqueza para mantener abierto un debate sobre el futuro -propio y también general de toda Europa-, pero nunca para inventar un nuevo ejército o para dar dinero a terceros (sea la OTAN, el estado español o la UE) para que nos "protejan" de no se sabe qué enemigos.
El dinero que nos ahorraríamos, un verdadero "dividendo por la paz" podría ser utilizado para acercarnos a una real seguridad humana (salud, educación, vivienda, etc.). Y si alguien tuviera la tentación de llamarnos insolidarios, le invitaríamos a sumarse a la idea para ejercer una verdadera solidaridad: cooperación internacional, políticas sociales y servicios básicos.
En este nuevo escenario, sea cual fuere, el movimiento por la paz reafirma sus argumentos de siempre, que intentaré exponer brevemente: no queremos ejércitos porque no creemos en la seguredad basada en la defensa militar; y trabajamos para que el paradigma futuro de defensa sea la búsqueda de la seguridad humana, entendida como la defensa radical, democrática y noviolenta de los derechos personales y colectiovos de toda la ciudadanía. Una política de seguridad, pues, ha de poder garantizar el derecho universal a una vida digna, a disfrutar de servicios básicos y a la propiedad colectiva de los bienes públicos esenciales: el aire, el agua, la energía, un medio ambiente saludable, la eduicación, la sanidad y seguridad.
Esta es nuestra política de defensa, a la que Cataluña ha contribuído mucho y debe seguir haciéndolo, desde muchos foros y desde u tejido asociativo muy rico. Tenemos un Institut Català Internacional per la Pau (ICIP) y un movimiento pacifista muy activo, que elaboran propuestas que desmontan la idea de que la seguridad es igual a la defensa militar. Hay que aprovechar toda esta riqueza para mantener abierto un debate sobre el futuro -propio y también general de toda Europa-, pero nunca para inventar un nuevo ejército o para dar dinero a terceros (sea la OTAN, el estado español o la UE) para que nos "protejan" de no se sabe qué enemigos.
El dinero que nos ahorraríamos, un verdadero "dividendo por la paz" podría ser utilizado para acercarnos a una real seguridad humana (salud, educación, vivienda, etc.). Y si alguien tuviera la tentación de llamarnos insolidarios, le invitaríamos a sumarse a la idea para ejercer una verdadera solidaridad: cooperación internacional, políticas sociales y servicios básicos.
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martes, 25 de septiembre de 2012
El presupuesto de Defensa, prioritario
Los Presupuestos Generales del Estado 2012 redujeron el monto de los diversos Ministerios en un 17% de promedio respecto al año anterior. Ya entonces desde las entidades sociales denunciábamos que algunos gastos, como los militares o del Ministerio del Interior, sufrían un recorte mucho menor (un 8,87% en el caso de Defensa) que otros, como la cooperación internacional (AECID, -61,2%) o los gastos sociales en su conjunto.
A principios de septiembre el Consejo de Ministros aprobó un crédito de 1.782 millones de euros -con cargo al Ministerio de Defensa- para "compras de armamento anteriormente comprometidas", pasando por encima de otros "compromisos anteriores con la ciudadanía" en sanidad o educación, por ejemplo.
De esta manera, y si no hay nuevos créditos o gastos extraordinarios, finalmente no habrá una disminución del presupuesto de Defensa 2012 sino que dicho presupuesto habrá aumentado ... en un 16,88% !!. Inaudito pero cierto: en estos tiempos de crisis, los recortes no llegan al gasto militar.
Gobernar es marcar prioridades y éstas son las prioridades del Gobierno actual: incremento en Defensa, recorte de gastos sociales, recentralización del Estado y modificación de la Constitución para asegurar, siempre en primer lugar, el pago de la deuda externa. Un cóctel explosivo que, a mi juicio, sobrepasa el límite de la inmoralidad.
A principios de septiembre el Consejo de Ministros aprobó un crédito de 1.782 millones de euros -con cargo al Ministerio de Defensa- para "compras de armamento anteriormente comprometidas", pasando por encima de otros "compromisos anteriores con la ciudadanía" en sanidad o educación, por ejemplo.
De esta manera, y si no hay nuevos créditos o gastos extraordinarios, finalmente no habrá una disminución del presupuesto de Defensa 2012 sino que dicho presupuesto habrá aumentado ... en un 16,88% !!. Inaudito pero cierto: en estos tiempos de crisis, los recortes no llegan al gasto militar.
Gobernar es marcar prioridades y éstas son las prioridades del Gobierno actual: incremento en Defensa, recorte de gastos sociales, recentralización del Estado y modificación de la Constitución para asegurar, siempre en primer lugar, el pago de la deuda externa. Un cóctel explosivo que, a mi juicio, sobrepasa el límite de la inmoralidad.
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lunes, 9 de abril de 2012
Mercados 5 - Cooperación 0
O lo que es lo mismo, Militarismo 5 - Paz 0.
Hace unos días el gobierno del PP presentó al Parlamento su propuesta de Presupuestos Generales del Estado,que consuman una vergüenza anunciada: recortes drásticos en muchos capítulos que suponen riqueza humana para el país (72% en Cooperación internacional al desarrollo, 30% en Ciencia, disminución de rubros de traspasos a CC.AA., ...) mientras otros capítulos, como el Ministerio de Defensa, se ven recortados en un 8,8% o el Ministerio del Interior en un 3,4 %, se anuncia una vergonzante amnistía fiscal y un incremento del IRPF para los ciudadanos que pagamos nuestros impuestos a partir de un salario.
Lo más importante, con todo, no son esos brutales recortes que en unos meses van a elevar el paro a más de seis millones de personas. Lo importante es lo que no se hace, al amparo de que "los mercados" no amenacen con más turbulencias y que la "gente guapa"pueda consumir más. Lo que no se hace, por ejemplo, es repensar un impuesto de sucesiones, o gravar las propiedades de la Iglesia católica con el IBI que pagamos todas, o anular las obras del AVE que se han demostrado faraónicas y poco rentables, o incrementar el tramo superior del IRPF para las rentas más altas, o poner un salario máximo interprofesional.
Ahí van las prioridades del Gobierno. Nos han metido una goleada, y estamos tan amedrentados que nos está costando reaccionar. Por si puede ayudar: ¿Sabían ustedes que la cantidad de millones que España está "recortando" (27.000 mllones de euros) coincide con la cantidad de deuda acumulada por el Ministerio de Defensa para "armamento que no necesitamos y escenarios bélicos que no contemplamos"? (declaraciones a ELPAIS, Constantino Méndez, ex-Secretario de Defensa, 13 de agosto de 2011).
¿Nos quedamos quietos? ¿No deberíamos declararnos todos antisistema?
Hace unos días el gobierno del PP presentó al Parlamento su propuesta de Presupuestos Generales del Estado,que consuman una vergüenza anunciada: recortes drásticos en muchos capítulos que suponen riqueza humana para el país (72% en Cooperación internacional al desarrollo, 30% en Ciencia, disminución de rubros de traspasos a CC.AA., ...) mientras otros capítulos, como el Ministerio de Defensa, se ven recortados en un 8,8% o el Ministerio del Interior en un 3,4 %, se anuncia una vergonzante amnistía fiscal y un incremento del IRPF para los ciudadanos que pagamos nuestros impuestos a partir de un salario.
Lo más importante, con todo, no son esos brutales recortes que en unos meses van a elevar el paro a más de seis millones de personas. Lo importante es lo que no se hace, al amparo de que "los mercados" no amenacen con más turbulencias y que la "gente guapa"pueda consumir más. Lo que no se hace, por ejemplo, es repensar un impuesto de sucesiones, o gravar las propiedades de la Iglesia católica con el IBI que pagamos todas, o anular las obras del AVE que se han demostrado faraónicas y poco rentables, o incrementar el tramo superior del IRPF para las rentas más altas, o poner un salario máximo interprofesional.
Ahí van las prioridades del Gobierno. Nos han metido una goleada, y estamos tan amedrentados que nos está costando reaccionar. Por si puede ayudar: ¿Sabían ustedes que la cantidad de millones que España está "recortando" (27.000 mllones de euros) coincide con la cantidad de deuda acumulada por el Ministerio de Defensa para "armamento que no necesitamos y escenarios bélicos que no contemplamos"? (declaraciones a ELPAIS, Constantino Méndez, ex-Secretario de Defensa, 13 de agosto de 2011).
¿Nos quedamos quietos? ¿No deberíamos declararnos todos antisistema?
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jueves, 22 de marzo de 2012
Supervivientes de Hiroshima en Barcelona
Esta semana la Fundació per la Pau ha acogido a diez personas supervivientes de la bomba de Hiroshima -denominados hibakushas- y organizó una visita al Parlament de Catalunya, donde les recibi´ño su presidenta, Núria de Gispert, y se reunieron con representantes de tres grupos parlamentarios para pedirles una resolución denunciando el armamento nuclear.
El tesimonio de estas personas, que no sólo denuncian el mantenimiento de las armas nucleares sino de la energía nuclear en general, son muy emotivos y también espeluznantes. Ver de cerca a estas personas mayores de 75 años y oir sus dramas personales me ha reafirmado en el convencimiento de que no hay energía nuclear buena. La energía nuclear es, en todos los casos, muy peligrosa, dañina y contaminante para muchos siglos. Conviene reiterarlo ante la opinión pública y ser conscientes de ello.
El tesimonio de estas personas, que no sólo denuncian el mantenimiento de las armas nucleares sino de la energía nuclear en general, son muy emotivos y también espeluznantes. Ver de cerca a estas personas mayores de 75 años y oir sus dramas personales me ha reafirmado en el convencimiento de que no hay energía nuclear buena. La energía nuclear es, en todos los casos, muy peligrosa, dañina y contaminante para muchos siglos. Conviene reiterarlo ante la opinión pública y ser conscientes de ello.
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sábado, 10 de marzo de 2012
Con las cosas de comer no se juega
Hace unos días escuché esta frase -que me transportó rapidamente a mi infancia- en boca de una madre joven y dirigiéndose a su hijo. Como estoy muy sensible a las penurias económicas de bastantes personas próximas, no me resonó en sentido literal sino en clave de derechos.
Confieso que sentí mucha indignación al recordar las medidas que -cada día, a todas horas y por cualquier medio- los gobernantes nos imponen como una medicina obligada para una enfermedad muy grave que se llama crisis. Y, como en la medicina 'ortodoxa', estoy seguro que estamos confundimos a menudo (de forma interessada, los mercados no son tontos) los síntomas con las causas, y a base de recortes a troche y moche se atacan lossíntomas de un desmadre que dicen que hemos cometido años ha, sin atacar y ni tan sólo mensionar las causas, la principal de las cuales es un sistema económico basado en la libre competencia, el lucro y la sagrada iniciativa individual que conducen inexorablemente a la desigualdad cada vez mayor entre colectivos y personas diversas.
La consecuencia nos la vamos encontrando cada día: más desigualdad económica, más laminación de derechos sociales y ausencia de solución a los problemas globales que se llaman vivienda, trabajo, sostenibilidad ambiental, paz social basada en la justicia y vida digna para todas. Hay una línea roja que no debemos permitir traspasar. Esta línea protege nuestros derechos civiles, sociales y económicos ganados en base a la regulación de un sistema depredador. Yo no juego. Con las cosas de comer, con los derechos de todas yo no juego.
Confieso que sentí mucha indignación al recordar las medidas que -cada día, a todas horas y por cualquier medio- los gobernantes nos imponen como una medicina obligada para una enfermedad muy grave que se llama crisis. Y, como en la medicina 'ortodoxa', estoy seguro que estamos confundimos a menudo (de forma interessada, los mercados no son tontos) los síntomas con las causas, y a base de recortes a troche y moche se atacan lossíntomas de un desmadre que dicen que hemos cometido años ha, sin atacar y ni tan sólo mensionar las causas, la principal de las cuales es un sistema económico basado en la libre competencia, el lucro y la sagrada iniciativa individual que conducen inexorablemente a la desigualdad cada vez mayor entre colectivos y personas diversas.
La consecuencia nos la vamos encontrando cada día: más desigualdad económica, más laminación de derechos sociales y ausencia de solución a los problemas globales que se llaman vivienda, trabajo, sostenibilidad ambiental, paz social basada en la justicia y vida digna para todas. Hay una línea roja que no debemos permitir traspasar. Esta línea protege nuestros derechos civiles, sociales y económicos ganados en base a la regulación de un sistema depredador. Yo no juego. Con las cosas de comer, con los derechos de todas yo no juego.
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jueves, 22 de septiembre de 2011
La ciudadanía, un poder real
Desde hace más de veinte años los movimientos sociales se han ido interconectando entre ellos, formando lo que se denomina el movimiento por la justicia global. Persigue –en su conjunto y desde perspectivas distintas- un sistema social y político que tenga en el centro a la persona –no el capital-, que busque la igualdad de oportunidades, el pleno ejercicio de los derechos desde la democracia, reducir las desigualdades y alcanzar la resolución pacífica de los conflictos.
De esta forma ecologismo, pacifismo, trabajo por el desarrollo humano, feminismo y lucha por los derechos humanos se dan la mano –no siempre sin debate ni conflictos- denunciando el modelo actual de vida y haciendo algunas propuestas de futuro, todavía incipientes.
Desde diversos ámbitos debatimos y trabajamos para construir un mundo más justo, sin saber todavía como encajar todas las piezas del puzle para que ello sea posible. Inventar un nuevo sistema no es tarea sencilla; por eso es bueno recordarnos, de vez en cuando, aquella máxima del movimiento de los indignados que dice que “vamos lentos porque vamos lejos”.
Hablando claro, para hacer un mundo más justo es necesario evitar ya los numerosos excesos de este capitalismo llevado a la máxima expresión, así como empezar a ofrecer alternativas posibles y sostenibles.
Para construir este otro mundo posible parece indispensable que la opinión pública se haga visible, reflexiva, crítica, que el consumidor sea –antes que nada- ciudadano, dispuesto a participar activamente en alguna esfera social.
Una opinión pública lúcida, reflexiva y organizada es una herramienta tan poderosa para cambiar las cosas que los gobiernos, las grandes empresas y aquello tan informe e intangible que llamamos “mercado” la temen verdaderamente.
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